La Universidad de Aysén (UAysén) transita por un período de redefiniciones clave en lo que va de 2026. Con el inicio del año académico y el desarrollo de un nuevo proceso de acreditación, la institución busca hacer frente a uno de sus problemas más complejos desde su fundación: la dispersión geográfica de sus dependencias y las limitaciones de espacio para su comunidad estudiantil y académica.
En conversación con el programa Por Pavimentar de Radio 45 Sur, el rector de la universidad, Víctor Cubillos, detalló los avances de un plan estratégico que busca concentrar las actividades académicas, mejorar las condiciones de habitabilidad y asegurar la sostenibilidad financiera de la institución a mediano plazo.
El fin de la dispersión: alianza estratégica y ahorro fiscal
Hasta hace poco, la UAysén funcionaba fragmentada en 13 espacios distintos dentro de Coyhaique, de los cuales ocho correspondían a viviendas particulares adaptadas. Esta situación dificultaba el trabajo de los docentes, limitaba los espacios de estudio para los jóvenes y generaba un alto costo en arriendos.
Para abordar esta problemática, la rectoría concretó un acuerdo con la Universidad Austral de Chile para arrendar el denominado «Edificio 2» por un período de cinco años. Esta medida ha permitido entregar tres inmuebles que se arrendaban en el centro de la ciudad y trasladar diversas áreas a un espacio más adecuado.
«El objetivo es que de aquí a dos años podamos entregar todas las casas adaptadas», señaló Cubillos. Según las proyecciones de la universidad, este reordenamiento significará una reducción del 62% en los costos de arriendo para agosto del próximo año, lo que eventualmente se traduciría en un ahorro estimado de 600 millones de pesos anuales.
A largo plazo, el desarrollo de la infraestructura universitaria se proyecta en el campus Río Coyhaique, un terreno de 23 hectáreas donado por Bienes Nacionales. Allí se planifica la construcción de dos edificios modulares, iniciativa que se suma al apoyo financiero de cerca de 30 mil millones de pesos comprometidos por el Gobierno Regional de Aysén para el diseño e inicio de las obras del campus definitivo.
Retener el talento en el territorio
Uno de los diagnósticos más sensibles para la región es la migración de sus jóvenes tras terminar la enseñanza media. De acuerdo con las cifras de la UAysén, de los cerca de 1.900 estudiantes que egresan anualmente de los liceos de la región, aproximadamente un 80% ha optado históricamente por dejar el territorio para continuar estudios superiores o insertarse en el mundo laboral en otras zonas del país. Además, unos 500 jóvenes no rinden la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) debido a factores socioeconómicos.
Frente a esta realidad, la UAysén registró este año una matrícula de 340 nuevos estudiantes, lo que representa un crecimiento del 22% en comparación con el período anterior. No obstante, el rector advierte que la escala regional sigue siendo acotada, por lo que el foco debe estar en la retención de quienes ya han ingresado.
Para mitigar la deserción, que suele concentrarse en el primer año debido a dificultades de adaptación o factores socioemocionales, la universidad se encuentra implementando sistemas de alerta temprana. Asimismo, se trabaja en un proyecto para implementar hogares estudiantiles que faciliten la estadía de jóvenes provenientes de las comunas más alejadas de la región.
Nuevas carreras con pertinencia local
En el ámbito académico, la UAysén presentó ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) la propuesta para la creación de tres nuevos programas formativos diseñados a partir de las necesidades detectadas en el territorio como Pedagogía en Inglés, la cual estaría orientada a fortalecer el capital humano en el sector turístico, clave para el desarrollo económico regional. Le sigue a la definición,Tecnología Médica, una especialidad de alta demanda diagnóstica que busca evitar que las muestras y exámenes de los pacientes deban ser derivados fuera de la región y finalmente un programa de Prosecución de Estudios en Pedagogía destinado a profesionales de diversas disciplinas que actualmente ejercen la docencia en liceos locales pero que no cuentan con la formación didáctica formal.
Acreditación: un proceso decisivo para la gratuidad
El futuro de estos proyectos y la estabilidad de la institución dependen en gran medida del actual proceso de acreditación. Tras haber obtenido una acreditación anterior de tres años, la UAysén entregó su informe de autoevaluación el pasado 6 de abril.
Actualmente, el proceso se encuentra en la etapa de «muestra intencionada», bajo la cual la CNA evalúa el desempeño de cinco carreras específicas: Ingeniería Forestal, Ingeniería Civil Industrial, Ingeniería Comercial, Psicología y Obstetricia. Asimismo, una semana antes de la visita de los pares evaluadores, la institución deberá presentar sus estados financieros debidamente auditados.
La acreditación institucional no solo representa un sello de calidad académica, sino que es el requisito que permite a los estudiantes acceder a la gratuidad estatal. En la UAysén, entre el 70% y el 80% de la matrícula de pregrado pertenece a sectores vulnerables que dependen de este beneficio para cursar sus estudios superiores, lo que otorga a este proceso un carácter prioritario para la cohesión social de la región de Aysén.








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