Marcelo Santana Vargas, el primer gobernador regional electo democráticamente en la historia de Aysén, ha desgranado en el programa «Puntos de Vista» de Radio45Sur los ejes de su ambicioso plan estratégico para la región. Con un mandato que apenas supera los cuatro meses, Santana, quien cuenta con una significativa trayectoria política previa como Alcalde de la comuna de Río Ibáñez, ex dirigente de la AREMU (Asociación Regional de Municipalidades de Aysén), militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI) – experiencia que le otorga una perspectiva desde la gestión municipal directa frente a las dinámicas del poder central y las regiones, ahora que la descentralización busca tomar cuerpo–, se enfrenta al desafío de materializar una visión de desarrollo largamente anhelada en uno de los territorios más extensos y despoblados de Chile.
La nueva estrategia, según explicó el gobernador regional al periodista Hugo Araya Leiva, no es una improvisación, sino la evolución de ideas fuerza de su campaña, como «que Aysén siga creciendo, siga desarrollándose». El objetivo es «poner los temas relevantes en perspectiva y abordarlos con sus protagonistas», buscando mejorar la gestión interna del gobierno regional y establecer indicadores claros de progreso a corto, mediano y largo plazo. «Necesitamos un instrumento rector que pueda ir generando indicadores (…) pero que también ordene el trabajo interno, empodere a los funcionarios y a los distintos sectores públicos», afirmó.
Uno de los pilares fundamentales de esta hoja de ruta es el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE), que contempla inversiones millonarias en los próximos diez años. Santana fue enfático al señalar que el financiamiento es un reto crucial. «Un plan anterior era infinanciable. Nosotros hemos diseñado una estrategia de financiamiento, donde la inversión pública es parte de este proceso de desarrollo económico que la región necesita», indicó, apuntando a destinar entre un 45% y 50% del presupuesto regional a obras públicas, aunque con una proyección «austera» de crecimiento de recursos.
La ejecución de los proyectos es otro nudo crítico. «La gran dificultad no va a ser el financiamiento, sino la capacidad de gestar los proyectos: que estén en RS (Recomendación Satisfactoria), que hayan pasado los diseños», advirtió el gobernador. Para ello, se busca fortalecer la capacidad técnica de los municipios, muchos de los cuales carecen de equipos para formular iniciativas robustas, y explorar mecanismos como la asistencia técnica o la licitación de diseños al sector privado. «No es solo el gobernador, ni los jefes de división; aquí hay distintas teclas de este teclado que tienen que funcionar bien», graficó.
Un ejemplo emblemático es el futuro nuevo hospital para Coyhaique, un proyecto «ultramillonario» que superaría los 350.000 millones de pesos. Su prefactibilidad será financiada por el gobierno regional, mientras que el diseño y la ejecución recaerán en el Ministerio de Salud. Otros proyectos icónicos mencionados incluyen el Museo de Hielo en Villa O’Higgins y el alcantarillado de Melinka.
La conectividad sigue siendo una prioridad ineludible, absorbiendo cerca del 60% del plan, con un foco en la pavimentación de tramos de la Carretera Austral, una arteria vital para la vertebración territorial. Sin embargo, la realidad fiscal impone cautela. Santana reconoció un reciente recorte presupuestario de 2.500 millones de pesos, lo que obliga a una convivencia compleja entre la ambición planificadora y las restricciones del erario nacional. «Esto no puede ser a costa de las zonas extremas, no puede ser a costa de las regiones. Las regiones necesitan crecer», sentenció, destacando que pese a ello, la ejecución presupuestaria actual es la más alta de la última década para este periodo del año.
El gobernador también se refirió al proyecto de ley sobre sistemas eléctricos medianos, clave para reducir las altas tarifas eléctricas en Aysén, y a nuevas iniciativas en seguridad pública y deportes, como el plan de diez estadios y el apoyo a deportistas destacados. «Hemos estado convocados a tres cosas importantes: ir a las comunas a captar y validar el trabajo de planificación; mejorar la gestión interna; y estar permanentemente en contacto con la comunidad», resumió Santana, cuya experiencia como jefe comunal en Río Ibáñez le brinda un conocimiento de primera mano de las necesidades y desafíos locales, hoy extrapolables a la compleja tarea de liderar el desarrollo autónomo de Aysén desde su perspectiva UDI.
Cuando su mandato comienza a tomar forma, Marcelo Santana Vargas busca sentar las bases para un «despegue» regional, navegando entre la urgencia de las demandas ciudadanas y la necesidad de una planificación robusta que trascienda su gestión. La historia, como él mismo reconoció, juzgará los resultados.








Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados