Con testimonios sobre la contaminación minera que los habría afectado por décadas, vecinos de Alto Mañihuales, Lago Norte, El Gato y Ñirehuao recibieron este viernes a representantes de servicios públicos regionales y de la minera del Pacífico. En la reunión —convocada por 27 pobladores con apoyo de organizaciones ambientalistas— la comunidad denunció la falta de respuesta estatal y exigió medidas urgentes frente a la exposición a plomo, arsénico y mercurio, confirmada en estudios previos. El foco: el tranque Confluencia, que almacena casi seis millones de toneladas de relaves sin plan de cierre.
Entre los compromisos asumidos destaca el análisis de un estudio de metales pesados en suelo, animales y personas; la continuidad del monitoreo de aguas por parte del MOP y Salud; y el seguimiento a denuncias por muertes de ganado. Se planteó también la inclusión de la sociedad civil en la Mesa Público-Privada de Minería y Geología, así como el análisis de datos ambientales a cargo del CIEP. El Colegio Médico se comprometió a apoyar desde su nivel nacional la gestión de un estudio toxicológico.
Pese a la presencia de representantes de salud, medioambiente, agricultura y derechos humanos, no asistieron autoridades clave como SMA, Minería y Sernageomin. Tampoco hubo representación del gobernador regional ni del alcalde de Aysén. La comunidad solicitó que la Mesa de Trabajo instalada en esta jornada sea informativa y resolutiva, con un nuevo encuentro agendado para la primera semana de julio.
*Imagen proporcionada por la organización ambientalista CODESA









Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados