En el programa ‘Puntos de Vista’ de Radio45Sur, el periodista Hugo Araya Leiva conversó con Ruth Vallejos Cuitiño, recientemente designada Seremi interina de Seguridad Pública de Aysén. Una conversación que desgranó el rol de esta nueva institucionalidad, los retos específicos de la región y las estrategias para abordarlos en un territorio que, según sus palabras, vive una transformación.
Esta es una cartera nueva, la más reciente creada por el actual gobierno. ¿Cómo ha sido asumir este desafío y cuál es el sello que busca imprimir?
Ha sido una experiencia vertiginosa. Llevamos un mes y medio en la implementación de este nuevo ministerio, que es como una idea antigua pero con bríos nuevos. El objetivo fundamental es la coordinación. La seguridad es un tema de moda, pero hay que tomárselo en serio. Antes, la seguridad recaía principalmente en el Ministerio del Interior; ahora, esta seremía permite un enfoque dedicado y una coordinación más profunda con todas las instituciones.
Aysén es percibida a menudo como una región segura. Sin embargo, usted ha hablado de «región en tránsito». ¿A qué se refiere?
Aysén es una región en tránsito, y eso es una oportunidad. Hay fenómenos que antes no nos afectaban y que hoy sí lo hacen, en parte por la mayor conectividad. Por ejemplo, los niveles de incautación de drogas son muy distintos a los de hace 15 años. También vemos el uso de fuegos artificiales en eventos públicos, algo que antes no ocurría. Esto nos obliga a adaptar nuestras estrategias y a fortalecer la prevención. Aunque seguimos siendo una región hermosa y relativamente segura –aún puedo dejar el auto abierto en el supermercado, algo impensable en Santiago–, no podemos ignorar estos cambios.
Uno de los delitos tradicionales de la zona es el abigeato. Recientemente hubo una mesa de trabajo sobre seguridad agrícola. ¿Cuál es la situación actual?
El fiscal Moris ha señalado que estadísticamente es un delito menor, pero se investiga. Es complejo: hay denuncias tardías, a veces los animales reportados como sustraídos reaparecen porque se escaparon, y hay retractaciones. También subyace el problema de los predios mal cercados y los animales sueltos en las vías. Pero el abigeato también se conecta con mataderos clandestinos, venta informal de carne y, por ende, con un problema de salud pública y evasión. No es solo un tema de robo de animales; es una cadena. Estamos trabajando para coordinar fiscalizaciones y abordar esto de manera integral, involucrando a los municipios. Una ternera no puede tener cinco patas.
Se han iniciado patrullajes mixtos entre Carabineros y funcionarios municipales en algunas localidades. ¿Cómo evalúa esta iniciativa?
Es uno de los proyectos más queridos de la Subsecretaría de Prevención del Delito, de donde provengo. Busca habilitar a la seguridad municipal con herramientas para un despliegue más eficaz. En Aysén, estos patrullajes, utilizando vehículos municipales y a veces de GORE o la Subsecretaría, permiten extender la presencia y abordar problemas como vehículos abandonados –verdaderos «cementerios» en algunas zonas como Ñirehuao–, comercio clandestino o estacionamientos indebidos. Los patrulleros municipales realizan una labor muy dura y con mucho corazón, y esta coordinación con Carabineros, como la que se da con la OS14, es vital.
Esta nueva seremía implica coordinar a instituciones con jerarquías y culturas diversas: PDI, Carabineros, Aduanas, SAG, SII, Dirección del Trabajo. ¿Cómo ha sido esa articulación?
Más que adaptarse, se trata de buscar nexos. Las instituciones tienen su historia y su trabajo no se detiene. Nuestra labor es facilitar esas conexiones, identificar necesidades y generar sinergias. Quizás lo que aportamos es más tiempo dedicado a la coordinación. Antes, seguridad era una de las muchas tareas del Ministerio del Interior. Ahora, es el pilar de este ministerio. La idea es generar política pública de seguridad a mediano y largo plazo, con datos que sirvan para una planificación de tres a seis años, superando la mera contingencia.
Usted mencionó que Aysén es una región pequeña donde «todos se conocen». ¿Cómo impacta esto en la denuncia de delitos, especialmente los más sensibles como la violencia intrafamiliar?
Ese es un punto crucial. No nos engañemos. Muchas veces, y esto lo he recogido de comunidades pequeñas, no se denuncia precisamente porque todos se conocen: «es mi amigo», «el apoderado del colegio». Pero no denunciar es fomentar el delito y la violencia. Nuestro principal flagelo, incluso más complejo que la droga en términos de impacto social directo, es la violencia intrafamiliar. Tenemos que generar la confianza y los canales para que se denuncie. Existen opciones como el fono *4242, las páginas web de las policías. Ayudémonos todos a conservar la calidad de vida de Aysén, pero sin tapar el delito.
Finalmente, ¿cuál es su mensaje para la comunidad de Aysén frente a esta nueva institucionalidad?
Que esta seremía nace de una ley con aprobación transversal, no es un capricho burocrático. El Presidente Boric tenía un año para implementarla y se hizo de inmediato porque la seguridad es una urgencia. Estamos aquí para armar un relato, recoger experiencias y generar políticas públicas de seguridad que perduren. Queremos trabajar para que la región siga siendo un buen lugar para vivir, pero enfrentando con seriedad y coordinación los nuevos desafíos.








Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados