
Los principales gremios del transporte de la Región de Aysén —ASODUCAM Coyhaique, Camioneros de la Patagonia, Transportistas de Cisnes y AGRECACh— declararon estado de alerta amarilla ante la grave situación que afecta la conectividad terrestre por la Ruta 7. El corte de un tensor en el Puente Atirantado Yelcho, ubicado en la Región de Los Lagos, redujo la capacidad de carga a 32 toneladas, afectando el tránsito de camiones en una vía diseñada para 45 toneladas. A esto se suman restricciones en los puentes Senador Sepúlveda y González, limitados a 30 toneladas, lo que ha incrementado los costos de transporte y el precio final de insumos básicos en la región.
Conrado Redlich, presidente de AGRECACh, señaló que “la ruta nacional está colapsada” y que las condiciones actuales castigan directamente a la comunidad. Ante esta situación, los gremios solicitaron al Ministerio de Transportes reforzar la ruta marítima Quellón–Puerto Cisnes con subsidios estatales, propuesta que fue rechazada por falta de presupuesto. Actualmente, Aysén cuenta con solo seis itinerarios marítimos subsidiados, frente a los 16 disponibles en la Región de Los Lagos, a pesar de su dependencia estructural de esta vía.
Los gremios han sostenido reuniones con autoridades regionales y parlamentarios, quienes manifestaron su preocupación y compromiso para gestionar soluciones ante el Ministerio de Transportes. Mientras se esperan medidas concretas, los transportistas anunciaron que mantendrán el estado de alerta, monitoreando la evolución del problema y evaluando nuevas acciones. Advirtieron que, de no actuar con urgencia, el desabastecimiento podría convertirse en una realidad, afectando directamente a la población de Aysén.










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