En un año electoral decisivo para Chile, las regiones extremas como Aysén se convierten en un termómetro de las demandas ciudadanas más profundas y a menudo desatendido. En este escenario, emerge la figura de Manuel Anabalón Jeldres, más conocido como “Chilote Manolo”, candidato independiente al Senado por la región en el cupo del Partido Social Cristiano. Durante una extensa conversación en el programa Puntos de Vista de Radio45Sur, conducido por el periodista Hugo Araya Leiva, Anabalón expuso una plataforma marcada por una singular definición ideológica y un diagnóstico implacable de la realidad local.
“Tengo un corazón socialista, pero soy un hombre de derechas”, afirmó sin rodeos, sentando las bases de una candidatura que busca romper moldes. Para Anabalón, su socialismo se ancla en “lo social”, en la generosidad y en la empatía con los más desfavorecidos, un principio que, según él, no está reñido con su visión de desarrollo económico. “Mi corazón es así y eso yo no lo puedo cambiar”, sentenció.
Su principal motivación para llegar a la Cámara Alta, según explicó, es “llevar al Senado las necesidades de la gente, la falta de oportunidades y los recursos que se desperdician en la región”. Con un tono crítico, Anabalón se declaró “absolutamente insatisfecho” con la labor de los actuales parlamentarios, a quienes acusó de desconexión y de utilizar los comités de vivienda como un “botín” para capturar votos, manteniendo a la gente “con una esperanza por 15 años”.
Uno de los ejes de su discurso fue la industria salmonera, motor económico del litoral de Aysén. Lejos de proponer su reducción, abogó por su crecimiento, pero bajo estrictas condiciones. “La salmonicultura no solo debe permanecer, debe crecer para llegar a ser la número uno en el mundo, pero no solo en cantidad, sino en responsabilidad social y con el medio ambiente”, puntualizó. En este sentido, instó a las empresas a tener un rol activo en la superación de la pobreza en las comunidades donde operan, financiando becas de estudio y capacitación.
Anabalón también abordó las paradojas que ahogan a la región: tener inmensas reservas de agua dulce y, al mismo tiempo, “la luz más cara de Chile”; un potencial turístico de clase mundial lastrado por una conectividad deficiente; y la Carretera Austral aún incompleta. Propuso como solución una “región franca” integral, que libere de impuestos no solo productos, sino también los combustibles, para impactar directamente en el costo de la vida.
Sin embargo, su postura más contundente fue en materia de pensiones. Calificó de indigno el sistema actual y lo señaló como una causa de desesperación que ha llevado a adultos mayores al suicidio. “La jubilación viene de júbilo, y nuestros adultos mayores hoy no tienen ningún júbilo”, lamentó. En este punto, se mostró inflexible, asegurando que no cederá en su defensa de pensiones dignas. “En esa postura voy a ser firme. Las pensiones de los chilenos tienen que aumentar”, declaró, marcando distancia de algunas posturas de su propio sector político.
Al cierre de la entrevista, Manuel Anabalón ofreció a los electores su principal capital político: “Lo único que tengo hoy para ofrecerle a la gente es mi palabra y mi vida. Mi voluntad no tiene precio, no hay fortuna en el mundo que pueda comprarla”. Con este mensaje, el “Chilote Manolo” se perfila como una de las voces disruptivas en la carrera senatorial del próximo 16 de noviembre, buscando representar el descontento de una de las regiones más aisladas de Chile.





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