Como «un día triste para el 90% de las familias de Chile» calificó la diputada Andrea Macías la aprobación en tercer trámite constitucional de la denominada «ley de los superricos», iniciativa que, a su juicio, favorecerá principalmente a las grandes empresas y profundizará la desigualdad en el país.
Si bien hoy solo falta la aprobación en el Senado, la parlamentaria sostuvo que el corazón del proyecto quedó intacto y cuestionó que el Ejecutivo no estuviera dispuesto a introducir cambios sustantivos durante la tramitación.
«Chile será un país aún más desigual. Hoy es un día triste para el 90% de las familias de nuestro país, porque se aprobó una ley que beneficia a los mismos de siempre y que reduce la capacidad del Estado para impulsar políticas públicas que permitan disminuir las brechas sociales.»
Macías rechazó además las críticas que apuntaban a una supuesta falta de disposición de la oposición para dialogar, asegurando que fue el Gobierno el que aceleró la discusión e impidió avanzar en modificaciones relevantes.
A su juicio, uno de los aspectos más preocupantes de la iniciativa es que establece hasta 20 años de invariabilidad tributaria para grandes inversiones, limitando la capacidad de futuros gobiernos y del Congreso para adaptar la legislación a nuevas realidades económicas o sociales.
La diputada también cuestionó que el proyecto establezca mecanismos que obliguen al Estado a responder patrimonialmente cuando determinadas decisiones administrativas afecten proyectos privados.
«Si a una empresa le revocan un permiso por contaminar, quien termina pagando es el Estado y no quien provocó el daño. Eso abre una puerta peligrosa para los especuladores y termina trasladando el costo a todos los chilenos.»
Asimismo, lamentó que durante la tramitación en el Senado se eliminara la incorporación de la Sala Cuna Universal, uno de los principales avances alcanzados en la Cámara de Diputadas y Diputados, y advirtió que la reforma continúa afectando recursos destinados a los municipios, especialmente a las comunas de menor tamaño que dependen del Fondo Común Municipal.
Finalmente, Macías sostuvo que el proyecto refleja prioridades equivocadas y que sus beneficios no llegarán a las familias chilenas.
«Mientras a las grandes empresas se les asegura estabilidad tributaria por dos décadas, al Gobierno le incomodan medidas como el derecho al olvido financiero para las personas. Esta reforma no le sirve a la gente de a pie; le sirve a los mismos de siempre. Por eso voté en contra de esta nefasta ley.»








Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados