La Seremi del Medio Ambiente y las autoridades sanitarias de Aysén cerraron formalmente este 30 de septiembre la Gestión de Episodios Críticos (GEC) 2026 en Coyhaique, tras constatar 97 jornadas bajo alerta ambiental por material particulado fino (MP2,5). El balance refleja el impacto del invierno más frío y el segundo más seco de la última década en la capital regional, una combinación climática que disparó el uso domiciliario de leña y llevó al Gobierno a anunciar un endurecimiento estructural del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA).
Un informe del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) confirmó que las condiciones atmosféricas fueron especialmente severas: julio anotó mínimas históricas y la ciudad sufrió 39 días consecutivos de mala calidad del aire entre el 29 de junio y el 6 de agosto. La falta de ventilación atrapó el humo en la cuenca urbana, obligando a miles de hogares a redoblar el fuego para capear las heladas en viviendas que todavía presentan graves carencias de aislación térmica.
“Los resultados nos preocupan; el clima no puede ser una excusa y nuestro deber es proteger la salud”, remarcó el seremi de Medio Ambiente, Eugenio Canales. Aunque las emisiones globales de MP2,5 han descendido de 7.407 toneladas en 2009 a 2.516 en 2023 gracias al recambio de calefactores, la combustión residencial de biomasa continúa siendo la principal fuente emisora, lo que demandará adelantar subsidios térmicos y tecnologías limpias en la revisión del PDA.
En terreno, la Seremi de Salud inspeccionó más de 13.000 hogares para contener las afecciones respiratorias, mientras la SMA fiscalizó locales madereros para exigir leña con humedad inferior al 25%. La delegada regional, Luz María Vicuña, subrayó que mediante el plan «Aysén Genera y Respira Limpio» el trabajo intersectorial continuará todo el año, recordando que lograr una calefacción digna y no contaminante es una urgencia vital en la Patagonia.








Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados