En la región de Aysén, donde el paisaje está dominado por glaciares, fiordos y una naturaleza indómita, la educación superior busca finalmente echar raíces profundas. Tras un complejo proceso de transición, el Dr. Víctor Cubillos ha sido electo como el nuevo rector de la Universidad de Aysén. En una reciente entrevista en el programa Por Pavimentar de Radio45Sur, Cubillos delineó lo que será su hoja de ruta para los próximos cuatro años: transformar una universidad generalista en un polo de especialización que aproveche las ventajas comparativas de la zona austral.
Cubillos no es un extraño en la región. Su vínculo con Aysén se remonta a más de dos décadas, cuando desde la rectoría de la Universidad Austral de Chile (UACh) impulsó la creación del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) y el Campus Patagonia. “Me encantó esta zona y vi un gran potencial. La universidad necesitaba proyectarse hacia el sur austral”, recuerda el académico, cuya elección el pasado lunes marca el retorno de la institución a una gestión normalizada tras el paso de un administrador provisional.
Un laboratorio natural contra la «frustración profesional”
Uno de los puntos centrales del programa de Cubillos es el cambio de paradigma académico. Para el nuevo rector, la Universidad de Aysén no debe competir en la oferta de carreras tradicionales masificadas, sino en aquellas donde el territorio dicta la pauta. “Tenemos un laboratorio natural único: glaciología, sostenibilidad, ecosistemas, agua, industria del salmón. Esa es nuestra identidad”, afirma.
Esta visión busca responder a una crisis silenciosa que afecta a la educación superior en Chile: el descalce entre la formación académica y el mercado laboral. Cubillos es crítico con la masificación sin control que ha llevado al país de 80.000 estudiantes universitarios en los años 80 a más de 1,4 millones en la actualidad. “No queremos profesionales frustrados. Necesitamos claridad sobre qué carreras requiere la región y asegurar que existan posibilidades reales de trabajo”, señala, haciendo un llamado a un marco regulatorio nacional más estricto.
El reto demográfico: el 80% de los jóvenes se marcha
La realidad demográfica es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo regional. Actualmente, el 80% de los estudiantes que egresan de la enseñanza media abandonan la región para cursar estudios superiores, una sangría de talento que la universidad no ha logrado revertir.
Para enfrentar esto, Cubillos propone una gestión «con los pies en el barro». El déficit de infraestructura es crítico: la universidad carece de residencias estudiantiles, lo que dificulta la permanencia de jóvenes de escasos recursos. “La universidad debe tener una mirada social e inclusiva. Necesitamos residencias, necesitamos que las autoridades se alineen con nosotros para fortalecer becas como la Beca Patagonia y duplicar los apoyos internos”, explica el rector.
Transparencia y compromiso regional
El mandato de Cubillos comienza con una promesa de apertura poco común en la gestión académica: rendir cuentas mensualmente a la comunidad a través de los medios locales. “Me comprometo a informar de los logros y de los no logros, porque lo importante es la gestión transparente”, aseguró durante la entrevista.
Con la inauguración de nuevas infraestructuras como el Campus Errázuriz y la creación de posgrados únicos en el país, como el Magíster en Recursos Sustentables, la Universidad de Aysén inicia una nueva etapa. El desafío de Cubillos es mayúsculo: lograr que la universidad sea, por fin, el motor de desarrollo que la comunidad de Aysén demandó en las movilizaciones sociales de 2012. “Si a la universidad le va bien, a la región le va bien”, concluye con optimismo el hombre que ahora tiene en sus manos el futuro intelectual de la Patagonia-Aysén .








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