Al primer ministro de Canadá le llueve sobremojado por una seguidilla de errores políticos que han afectado severamente la imagen internacional del país de la hoja de arce. Primero fue la reprimenda del líder de la República Popular de China, Xi Jinping a Trudeau por no haber respetado el acuerdo de confidencialidad en las conversaciones geopolíticas llevadas a cabo en Indonesia por el G20 y haber filtrado dichos diálogos a la prensa, lo que evidenció el desgaste de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Además, hace algunas semanas acusó abiertamente a la India de Narendra Modi del asesinato del separatista sikh Hardeep Singh Nijjar en suelo canadiense, después de haber participado en la cumbre G20 en India, algo que medios como Al Jazeera mencionan que el primer ministro, está a merced de un grupo de funcionarios de inteligencia que dictan la política internacional canadiense y que al premier se le escapó de las manos tal situación diplomática.
La guinda de la torta, el fervoroso homenaje a un veterano de guerra que, en palabras del que era el presidente de la Cámara Baja del Parlamento de Canadá, Anthony Rota, es «un canadiense ucraniano, veterano de la Segunda Guerra Mundial, que luchó por la independencia de Ucrania contra los rusos y sigue apoyando a las tropas incluso a sus 98 años de edad» según recoge Cooperativa. No obstante, el homenajeado es Yaroslav Hunka, antiguo miembro de la temida e inmisericorde Waffen-SS, específicamente la 14° División de Granaderos SS-Galitzia, entre 1943 hasta 1945, para posteriormente huir hacia Canadá donde encontró refugio.
Por supuesto, el homenaje no solo fue de Rota, sino también de todo el Parlamento, junto con Justin Trudeau y Volodomir Zelensky, presidente ucraniano e invitado de honor, quien levantó el puño en señal de reconocimiento, una ironía completa, si se tiene en consideración la ascendencia judía del mandatario ucraniano, cuyos familiares fueron asesinados en el Holocausto, según consigna The New York Times.
Tal homenaje, que se convirtió en una glorificación al nazismo sin precedentes, le costó el cargo a Rota que pese a sus disculpas públicas, la presión de diferentes organizaciones en defensa de los derechos humanos tanto canadienses como internacionales, le hizo tomar la determinación de dar el necesario paso al costado.
Reacciones internacionales
La oficina del premier canadiense emitió un comunicado desligándose del hecho, mencionando que “no se avisó con antelación a la oficina del primer ministro, ni a la delegación ucraniana, sobre la invitación o el reconocimiento”.
No obstante, el Centro de Amigos de Simón Wiesenthal para los Estudios del Holocausto, emitió un duro comunicado donde responsabiliza a la división a la que perteneció Hunka como “responsable del asesinato en masa de civiles inocentes con un nivel de brutalidad y malicia inimaginable.” Además, exigen respuestas a Canadá por el homenaje realizado. “Se debe una disculpa a todos los supervivientes del Holocausto y veteranos de la Segunda Guerra Mundial que lucharon contra los nazis, y se debe dar una explicación de cómo este individuo entró en los salones sagrados del Parlamento canadiense y recibió el reconocimiento del presidente de la Cámara y una ovación de pie”, según consigna la declaración recogida por The San Diego Union-Tribune.
Junto con esto, la BBC señala que a los miembros de la División Galitzia «se les acusa de matar civiles judíos y polacos, aunque a la unidad no se le ha encontrado culpable de crímenes de guerra por parte de ningún tribunal.» Es por esto que el ministro de Educación de Polonia, Przemyslaw Czarnek, fue quien se encargó de manifestar el enojo del gobierno de dicha nación, al calificar el acto como «una falsificación de la historia» y al homenajeado como miembro de una «formación criminal nazi», por lo que solicitará a Canadá la extradición de Hunka. «En vista de los escandalosos acontecimientos ocurridos en el Parlamento canadiense se ha adoptado medidas para solicitar la posible extradición de este hombre a Polonia», según consigna el comunicado oficial de Polonia.
Por otra parte, Rusia manifiesta como un «escándalo» dicho homenaje, que solidifica su posición sobre la desnazificación de Ucrania, uno de los principales argumentos para sostener la actual Guerra ruso-ucraniana desde el 2022.
La opinión de un cazador de nazis
El doctor Efraím Zuroff, reconocido estudioso del Holocausto y cazador de nazis, señaló al medio Sputnik que «no es ningún secreto que cientos, al menos cientos, si no es que miles, de personas que cometieron crímenes del Holocausto y/o colaboraron con los nazis pudieron emigrar a Canadá» añadiendo que «por cierto, la de Canadá no es una situación única. Diez mil criminales de guerra nazis emigraron a Estados Unidos, miles a Australia, Gran Bretaña y, en menor número, a Nueva Zelanda».
Zuroff, además denuncia el blanqueamiento de la historia para ocultar criminales bajo la alfombra. «Yo mismo encontré 250 presuntos criminales de guerra nazis cuyos nombres fueron presentados al Gobierno canadiense», confirmó. «En Canadá, hubo una historia muy, muy horrible en términos de los esfuerzos para procesar a los nazis» según menciona el Dr. Zuroff, en referencia al juicio de Imra Finta, húngaro responsable de las deportaciones de judíos a Auschwitz. «Finta evadió la justicia en un tribunal canadiense porque dijo que no tenía más remedio que cumplir las órdenes de sus comandantes nazis de mayor rango (…) Pero funcionó en Canadá.» según consigna Zuroff, que llevó a que otros se acogieran a la misma figura.
Finalmente, añade: «Todo lo que puedo decir es que el Gobierno canadiense falló miserablemente en hacer lo que tenía que hacer, lo que debería haber hecho. Y Australia fracasó estrepitosamente. Gran Bretaña fracasó estrepitosamente», además de lamentar que Zelensky glorifique a figuras del nazismo y que diferentes naciones «buscan una historia cómoda y diferente» en referencia a sus vínculos con el Tercer Reich.








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