La Universidad de Aysén realizó la Ceremonia de Investidura 2026 de las carreras de Trabajo Social y Psicología, un acto protocolar que reconoció el avance formativo de 50 estudiantes. La actividad, realizada durante la mañana del jueves 20 de agosto, contó con la participación del rector, Víctor Cubillos Godoy, el jefe del Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades, Sebastián Ibarra y las jefaturas de ambas carreras, Carmen Bravo y D. Andrés Villafaña. El encuentro se desarrolló en el Centro Cultural de Coyhaique y reunió a 142 personas entre autoridades académicas, equipos profesionales, funcionarios y familias de las y los estudiantes.
En esta oportunidad, participaron estudiantes de tercer año de Psicología y de cuarto año de Trabajo Social, quienes dan inicio a una nueva etapa vinculada a la práctica profesional y al trabajo directo con instituciones, organizaciones, territorios y comunidades. Diecinueve estudiantes de Trabajo Social fueron investidos, mientras que treinta y un estudiantes de Psicología recibieron su símbolo de manos. En representación de sus compañeros y compañeras, tomaron la palabra los estudiantes César Poblete, por Trabajo Social, y Rocío Vargas, por Psicología.
El rector de la Universidad de Aysén, Víctor Cubillos Godoy, destacó el significado que tiene esta instancia tanto para los estudiantes como para la comunidad universitaria. «Los estudiantes están representando a su universidad, están asumiendo otro rol, empiezan a aplicar los conceptos sobre su territorio, sobre aspectos éticos. Hubo palabras muy sentidas del director del departamento, de profesores, encargados de las carreras y de todos, de todos los que participamos. Así que yo muy contento, muy agradecido por la invitación», comentó el Rector de la casa de estudios.
El jefe del Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades, Sebastián Ibarra, se refirió al significado de la ceremonia para los estudiantes que hoy dieron este paso, destacando «el tránsito a la práctica profesional, al desarrollo de trabajo en instituciones, en organizaciones y en contacto directo con la gente y las comunidades. La idea es, justamente, poder certificar ese paso, pero también simboliza que los estudiantes tienen las capacidades y las competencias para poder trabajar, comenzar a trabajar en los territorios. Así que estamos muy contentos, ha sido una ceremonia muy bonita en términos de las experiencias que nos han relatado las mismas y los mismos estudiantes», aseguró Ibarra.
Por su parte, Rocío Vargas, estudiante de Psicología que fue parte de la investidura, compartió cómo vive este momento su generación, señalando que fue «un hito súper importante y nos emociona como generación. Creo que todavía estamos un poco nerviosos, pero como felices, para celebrar y para estar juntos con las personas que amamos, para seguir esforzándonos también, porque tenemos que seguir estudiando, tenemos que seguir esforzándonos, tenemos que seguir sudando la gota gorda para poder ser buenos profesionales, éticamente y también tanto teórica como prácticamente. Lo importante es ser un buen ser humano para poder apoyar a las personas que lo necesitan», enfatizó la estudiante.
La ceremonia incluyó la proyección de un video institucional titulado «Territorio y formación disciplinar», que abordó el vínculo entre la formación profesional, la universidad pública y los territorios en los que se desarrolla su quehacer académico. Además, como parte del programa artístico, se presentó el grupo folklórico «Entre mar y cordillera», que interpretó tres pies de cueca durante el desarrollo del acto.
La investidura representa un rito de tránsito que simboliza las capacidades y competencias desarrolladas durante la formación de los y las estudiantes, así como su preparación para desenvolverse profesionalmente en distintos espacios y realidades del territorio.







Subscribace a nuestro canal


©Radio45sur - Todos los derechos reservados